lunes, 8 de agosto de 2016

Revés en la vida

Ha pasado mucho tiempo desde que escribí por ultima vez. No me he olvidado del blog, ni mucho menos, pero a partir de febrero he tenido mucho caos con clases y los exámenes. Tenía pensado escribir cuando empezara el verano pero no pudo ser.

A principios de Junio, mi madre me comentó que los marcadores tumorales dan positivo elevado. A partir de ahí, empezamos el camino, por el que por desgracia, pasan tantísimas personas.
El escenario que tenemos no es muy bueno, está avanzado y es agresivo, pero tampoco está perdido. Es una lucha que se debe librar a conciencia.

En mi caso, hizo que se tambalearan mis cimientos, aquellos que me había costado tanto levantar y fijar, pero sorpendentemente mi comportamiento interior era distinto al que me esperaba.

Quitando la angustia y demás sentimientos que te recorren todos los rincones de tu cabeza y cuerpo, lo que más me sorprendía era que no lloraba lo que esperaba. Soy muy llorona para lo bueno o lo malo pero en este momento de mi vida, lo estaba llevando por primera vez de una manera distinta a mis 30 y pico años anteriores. Para mi llorar es una de las mejores formas de liberar lo que llevas dentro.

Hasta que me di cuenta. La depresión. El haber pasado por ella ha hecho que afronte el camcer de mi madre de manera distinta, ni mejor ni peor, solo diferente. La clave, que sé que esto no depende de ella, de su mente sino del tratamiento y esperar que todo vaya bien, pero está en manos de los profesionales, los cuales por ahora nos parecen bastante buenas y buenos.

Y he tenido mis momentos de bajona, como no voy a tenerlos, cualquiera los tendría. Son muy duros, porque como ya comenté en otra ocasión, son distintos a los anteriores a la depresión, éstos son como un recordatoria grabado a fuego de lo que solía ser mi vida en ese estado.

Ver a mi madre como va bajando de peso, perdiendo pelo y ese brillo y alegria en la cara es duro, y cada vez lo será más. Y como otros tantos de miles de personas, daríamos lo que fuera por que todo saliera bien, aún no teniéndolas todas contigo.

He calculado  y el tratamiento de quimio con operación de por medio terminará en febrero, pero aún así no estoy segura. Durante ese tiempo, haré lo posible para mantener a mi bestia en lo más profundo mi mente. No me gustaría que se acostumbrara a salir a pasear de nuevo como si fuese la dueña de mi vida.

Intentaré escribir más a menudo por si a alguien le interesa algo de lo que escribo, jajaja, que sería toda una sorpresa por otro lado.

Y como siempre digo, si lees esto y quieres preguntar algo, no dudes en hacerlo en los comentarios.

¡¡¡Qué tengan uds muy buenas endorfinas!!!